COVID-19: Una Guía para Ingenieros y Geólogos Mineros

COVID-19: Una Guía para Ingenieros y Geólogos Mineros

Yo, como la mayoría de la gente en todo el mundo, me encuentro en una cuarentena impuesta por el gobierno en respuesta a la pandemia de Covid-19. Por el momento, el distanciamiento social se ha convertido en la nueva normalidad y nuestras vidas ocupadas se han puesto en pausa mientras esperamos pacientemente a que las cosas vuelvan a la normalidad. 

Para cumplir con las regulaciones gubernamentales, muchas industrias han cerrado o reducido drásticamente su personal, y la industria minera no es ninguna excepción. Mientras que los titulares en los periódicos y las noticias de televisión se han enfocado en los miles de trabajadores en la industria de servicio que han perdido sus puestos de trabajo, el impacto de COVID-19 en la industria minera parece ser igual de devastador.  Las minas de todo el mundo han desmontado personal, reducido las actividades de exploración al mínimo o han puesto sus minas bajo cuidado y mantenimiento temporal. Adicionalmente, los precios de las materias primas han caído y una gran incertidumbre, no vista desde la crisis financiera de 2008, se ha asentado en todas las partes de la industria minera. 

Después de haber trabajado como geólogo en la industria minera durante casi 15 años, he vivido frecuentemente la naturaleza de montaña rusa de esta industria. Es por eso que en estos tiempos inestables, el consejo que puedo dar a mis colegas geólogos e ingenieros mineros es: «no se asusten que esto no es para siempre, pero hay que hacer el mejor uso de su tiempo libre», o mejor dicho “Al mal tiempo, buena cara”.  Yo sé que esto no ofrece mucho consuelo para el dolor de perder el empleo o la ansiedad que viene con ver innumerables minas cerradas y proyectos de exploración suspendidos. Todavía no está claro cómo y cuándo las condiciones volverán a la normalidad en nuestra industria, pero lo mejor que podemos hacer en este momento es maximizar nuestro tiempo libre de una manera positiva y ventajosa. Para este fin, es bueno saber que hay una gran cantidad de herramientas de aprendizaje gratuitas y que están disponibles en línea en este momento. 

Dedicar parte de nuestro tiempo de cuarentena a la autoeducación tiene sentido. Aprender una nueva habilidad puede darnos una sensación de control y ayudarnos a reforzar nuestra carrera durante esta incertidumbre económica. No se necesita más que una simple búsqueda en Google para encontrar clases gratuitas y seminarios web gratuitos. Nosotros en Promine estamos ofreciendo seminarios web gratuitos semanalmente a nuestros usuarios para que puedan perfeccionar y mejorar sus habilidades de Promine y para que puedan conocer nuevos módulos que serán útiles en sus operaciones mineras. Otros grandes recursos exclusivos para geólogos e ingenieros mineros han aparecido, como oredepositshub.com, que ofrece conferencias semanales relacionadas con la industria y que trata de ser un medio para llenar el vacío dejado por conferencias y reuniones canceladas debido a COVID-19. Otra buena fuente para los profesionales de la industria también es el American Geoscience Institute, que ofrece seminarios web gratuitos sobre una variedad de temas, desde el desarrollo profesional hasta temas científicos de intereses varios. 

Independientemente de sus intereses o estado laboral actual, este es un momento ideal para aprovechar las ventajas de todos los recursos gratuitos disponibles actualmente para los profesionales de la industria minera. La búsqueda de aprender una nueva habilidad o disciplina es la manera perfecta de adaptarnos a nuestra nueva realidad. Usted podría salir de esta etapa con una gran nueva habilidad, o una comprensión mucho mejor sobre un programa de software que ya utiliza en su sitio de trabajo, y de esta manera se le hace buena cara a este mal tiempo. 

Robin Montufar 

¿Es Importante la Minería Para Enfrentar la Crisis Mundial del Coronavirus?

¿Es Importante la Minería Para Enfrentar la Crisis Mundial del Coronavirus?

Estamos seguros de que esta interrogante causará un gran debate entre los que aún no quieren aceptar a la minería como actividad base para el avance de la humanidad. El objetivo de este artículo es informar sobre lo que la actividad minera puede aportar a la crisis mundial que vivimos hoy en día.

La COVID‑19 es la enfermedad infecciosa causada por el coronavirus que se ha descubierto recientemente. Tanto este nuevo virus como la enfermedad que provoca eran desconocidos antes de que estallara el brote en Wuhan (China) en diciembre de 2019. Actualmente la COVID‑19 es una pandemia que afecta a muchos países de todo el mundo. Un estudio publicado en el Journal of Hospital Infection en marzo muestra que los coronavirus tienen una supervivencia menor en otros materiales distintos al acero y el plástico. El virus sobrevivió solo 24 horas en superficies de cartón y apenas cuatro horas en cobre.

Muchos de los virus que nos enferman pueden vivir en superficies duras por hasta cuatro o cinco días. Cuando tocamos esas superficies, los microbios pueden ingresar a nuestros cuerpos a través de la nariz, la boca o los ojos e infectarnos. Un estudio publicado Michael Schmidt, profesor de microbiología e inmunología en la Universidad de Medicina de Carolina del Sur, que estudia cobre demuestra que, en las superficies de cobre, mueren bacterias y virus. Cuando un microbio aterriza en una superficie de cobre, el cobre libera iones, que son partículas cargadas eléctricamente. Esos iones de cobre explotan a través de las membranas externas y destruyen toda la célula, incluido el ADN o ARN en el interior. Debido a que su ADN y ARN se destruyen, también significa que una bacteria o virus no puede mutar y volverse resistente al cobre, o transmitir genes (como la resistencia a los antibióticos) a otros microbios.

El primer uso médico registrado del cobre es de uno de los libros más antiguos conocidos, el Smith Papyrus, escrito entre 2600 y 2200 a. C. Dijo que el cobre se usaba para esterilizar heridas en el pecho y agua potable. Los soldados egipcios y babilonios colocarían de manera similar las virutas de sus espadas de bronce (hechas de cobre y estaño) en sus heridas abiertas para reducir las infecciones. Un uso más contemporáneo del cobre: ​​en la Grand Central Station de la ciudad de Nueva York, la gran escalera está flanqueada por pasamanos de cobre. «Esos son en realidad antimicrobianos», dijo Schmidt.

Hoy por hoy se hablan de metales estratégicos para enfrentar este virus, y es donde el cobre, la plata y el oro toman gran protagonismo, estos son utilizados por equipamientos de hospitales en el mundo para combatir el covid-19. El gran aporte de la minería con estos metales y en la economía de los países hace cada vez más importante a esta actividad, la cual ha sido declarada como esencial en la mayoría de los países en la región.

 

Ing. Christian Portuguez